tudela. La Ribera contará en abril con una estación biológica que, situada en el término municipal de Arguedas, ofrecerá al público la posibilidad de conocer a fondo la rica biodiversidad de los arrozales de la comarca a través de un observatorio, un aula de educación ambiental, cursillos y excursiones, entre otras acciones. La inauguración del centro llegará casi siete años después de que Gurelur pusiera en marcha esta iniciativa a través de la compra de dos hectáreas de arrozal que eran propiedad del Ayuntamiento de Arguedas, una institución que, desde el primer momento, ha brindado su apoyo al colectivo, de la misma forma que lo ha hecho la Fundación Cetya. Como explicó Antonio Munilla, miembro de Gurelur, "gracias a esta fundación tenemos garantizado que durante cinco años podremos atender la demada de conocimientos medioambientales del público, sobre todo centros escolares, de forma totalmente gratuita", dijo.
El colectivo ecologista, que tiene previsto adquirir otras dos hectáreas de arrozales para recrear en ellos los ecosistemas que existían en las balsas de captación ya desaparecidas, cuenta con un edificio hecho con piedra de la Bardena para albergar el núcleo de la estación biológica. Se trata de un inmueble en el que se ha habilitado un aula de educación ambiental de 100 metros cuadrados en el que se muestra el ecosistema de los arrozales y la importante función que cumplen en materia de acogida de aves (nidificar, migrar e hibernar). Por otro lado, cuenta con una sala para dar cursillos y un observatorio de 25 metros cuadrados, totalmente acristalado, para introducir a la gente en la naturaleza ribera "en las mejores condiciones posibles", adelantó Munilla. Para la consecución de este proyecto, Gurelur ha contado con la inestimable y desinteresada colaboración de voluntarios ambientales que, orientados por técnicos, se han dedicado a la recuperación tanto del edificio como del terreno de la estación.
otros objetivos Las intenciones de Gurelur son que el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, inaugure en abril la nueva estación. El objetivo del colectivo, al margen de los fines educativos del proyecto, pasa por colaborar con los agricultores de la zona para, una vez escuchadas sus quejas y demandas, poner en marcha medidas agroambientales que permitan obtener mejores resultados en los cultivos. "Ya hemos contactado con la consejera de Medio Ambiente y el director general del departamento para conseguir ayudas ambientales para los arrozales, no a nivel de producción sino para el mantenimiento de la zona más importante de Navarra en cuanto a diversidad", recalcó Antonio Munilla. En este sentido, hizo hincapié en el hecho de que "si desaparecen los arrozales también lo harán las especies que los habitan durante todo el año".
Gurelur pondrá a disposición del público que se acerque a la nueva estación, diverso material didáctico para que, como explicó Munilla, "sobre todo los escolares puedan trabajar y participar de forma activa en la experiencia". De esta forma, se contemplan actividades como la construcción de cajas-nido, observación de aves o estudios del censo. Además, el observatorio contará con abundante y especializado material óptico. Las acciones de la estación estarán apoyadas por exposiciones y salidas que no cubrirán sólo el entorno de los arrozales sino también otros cercanos como pueden ser el Parque Natural de Bardenas Reales o los sotos del Ebro.