junto a un conjunto de montañas denominado la Bella Durmiente y atravesado por el río Pendencia, el distrito de Daniel Alomía Robles es la entrada natural a la amazonia peruana. Una zona donde, al contrario que sus montes, los agricultores no se permiten dormir y donde trabajan día a día para conseguir una agricultura más eficiente y ecológica. Para conseguir esta labor primordial, la ONG navarra Agp group desarrolla desde febrero del año pasado un proyecto agrícola en este distrito situado en la provincia de Leoncio Prado. Mezclando formación y dotación de recursos, esta entidad está tratando de mejorar la producción de un grupo de agricultores peruanos que, desde el primer momento, han absorbido las enseñanzas y ya se han unido para crear una asociación agrícola.
El proyecto Capacitación en el manejo del sistema agroforestal con criterios de sostenibilidad ecológica en los caseríos del distrito Daniel Alomía Robles trata de fomentar la producción ecológica entre una veintena de agricultores locales para "mejorar el desarrollo local", según indicó Pedro Álvarez García, coordinador de esta iniciativa y miembro de Agp group. La primera fase del proyecto, que ha sido financiado por el Gobierno de Navarra a través de su departamento de Cooperación al Desarrollo, ha finalizado recientemente con éxito, aunque todavía es pronto para conocer con precisión los resultados del proyecto. Habrá que esperar a que crezcan las semillas.
Esta iniciativa, desarrollada por las ONG Agp group de Navarra y Adepsi XXI de Perú, busca mejorar la producción agrícola de 25 explotaciones en localidades del distrito Daniel Alomía Robles, que se encuentra enclavado en medio de la selva. Con la realización de varios talleres y la puesta en marcha de una asociación local, Álvarez espera que mejore "la situación de esos agricultores".
el proyecto
Tres talleres y una asociación local de agricultores
Esta iniciativa comenzó el pasado mes de febrero y finalizó a principios de 2008, sin embargo, se va a prolongar a lo largo de este año. En la primera fase del proyecto se han realizado tres talleres. Uno sobre Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), otro de Asociacionismo y, el último, donde se abordó cómo fortalecer los cultivos ecológicos. De esta forma, los 25 agricultores participantes, que fueron seleccionados por las dos ONG previamente en base a la dimensión, la calidad y a la ordenación territorial de su parcela, han aprendido los cimientos básicos de la agricultura ecológica. Cacao, café cítricos y plátano-manzano son los productos que se quieren potenciar y luego exportar a otros países.
Asimismo, en cuatro parcelas se ha realizado un proceso de mejora y ampliación. Para ello, se han ordenado los cultivos y se han incorporado nuevas semillas, injertos y plantones. "Las parcelas suelen ser un desastre, lo que puede producir problemas ya que es más fácil que se destruyan por las inclemencias meteorológicas", indicó Álvarez. Tan solo cuatro agricultores se han beneficiado de esta medida, porque eran los que más requisitos reunían para la ampliación. Sin embargo, el resto han participado en la formación.
Siete profesionales se trasladaron a Perú para impartir los talleres y estudiar la situación de las parcelas. En el curso de BPA se enseñaron, según explicó Álvarez, "las pautas básicas de ordenación de parcelas, selección de semillas y plantones, optimización de las plantas, evaluación de los cultivos y cantidades de producción". En el otro curso se explicó cómo organizar una asociación y cómo alcanzar los objetivos de ésta.
Gracias al curso de asociacionismo, 22 de los 25 agricultores que han participado constituyeron a principios de octubre la Asociación de Productores de Alfonso Ugarte que busca mejorar su situación. Esta entidad pretende conseguir una imagen de marca y la proyección ecológica de sus productos para poder venderlos en Europa. Además, ha creado un almacén para guardar el producto de los agricultores. En un par de años se prevé que la asociación cree factorías para poder transformar el producto desde Perú y que así aumente su valor.
El próximo mes de abril, cuatro agricultores nuevos se incorporarán a la asociación recién creada. Por ahora sólo son ocho, sin embargo, en tres años Agp group espera poder llegar a las más de cien parcelas que podrían mejorar su producción ecológica.