pamplona. El 60% de las navarras que durante el año 2006 decidieron interrumpir su embarazo tenía entre 15 y 29 años y una de cada diez era menor de edad, según el último informe del Ministerio de Sanidad en torno al aborto en España. Este estudio revela que un total de 651 mujeres de la Comunidad Foral abortaron aquel año, lo que significa una tasa de 0,53 féminas por cada 100. Esta cifra se sitúa muy por debajo de la media estatal, en donde estas intervenciones se han duplicado en la última década. Así, en 2006 una de cada diez mujeres se sometió a una interrupción del embarazo. Por su parte, Navarra, además de ser una de las comunidades con menor tasa de abortos (la quinta por la cola), cuenta con una peculiaridad: es la única en la que no se garantiza a sus ciudadanas el derecho a interrumpir su embarazo en los tres supuestos que permite la legislación.
El número de abortos en la Comunidad Foral se mantiene constante con respecto a los últimos años, de los 639 de 2004 se ha pasado, dos años después, a 651 casos. El perfil de la mujer que opta por interrumpir su embarazo tampoco presenta grandes variaciones. Así, más de la mitad (el 58%) es soltera y tiene menos de 30 años; la mayoría tiene estudios de segundo grado y posee un trabajo a sueldo. En lo que respecta al aborto, en la mayor parte de los casos el motivo es la salud psíquica o física de la madre, el método más utilizado es la aspiración y se practica normalmente cuando lleva ocho o menos semanas de gestación. En cuanto al centro, la práctica totalidad de las mujeres acuden a uno extrahospitalario de ámbito privado y sólo en un 4,9% de los casos se practican en uno público (en todos los casos se derivan fuera de Navarra). Pero, pese que la opción mayoritaria es lo privado, la búsqueda de información se realiza, por contra, en centros sanitarios públicos y también utilizan en más ocasiones los centros de planificación familiar de esta titularidad.
las cifras se duplican En el conjunto del Estado, el número abortos no ha dejado de crecer desde que se despenalizó en 1985. En 2006 se sobrepasó la cifra de los 100.000 casos, lo que representó un incremento del 10,3% con respecto al año anterior y también se percibió un aumento de las interrupciones entre las chicas menores de 20 años. Los expertos atribuyen esta subida a una fallida educación sexual, familiar y de la escuelas, así como a las carencias de centros de planificación familiar y a las dificultades para acceder a los métodos anticonceptivos.
Ante esta situación, algunas voces aclaman abolir la despenalización mientras que otras van más allá y optan por la ley de plazos, porque dicen el actual texto legal crea inseguridad jurídica y pone en riesgo tanto a médicos como a pacientes. Se trataría de introducir un cuarto supuesto: que las mujeres pudieran interrumpir el embarazo sin aducir ningún motivo antes de una fecha (la propuesta de IU, rechazada por PSOE y PP, fue 14 semanas) En la actualidad, el plazo que tiene una mujer para abortar si su salud corre peligro no tiene límite. Si existe riesgo para el feto, es de 22 semanas.